Origen

La Asociación ENOL, una entidad creada para ayudar a las personas con altas capacidades y superdotación, nace de  lo que un hijo superdotado le hizo ver a su madre y la interacción de ésta con un especialista en superdotación (Dr. Javier Berché Cruz pionero y  pilar en superdotación y altas capacidades) y un joven identificado, por él, como superdotado (Iker Feixa Díez) y apoyada desde el principio por: el padre, el hermano, la novia, la familia, amigos/as, conocidos/as y entre ellos especialistas; un psiquiatra con gran cualificación, y más de cuarenta años de experiencia (que le decía, que tranquilo, que no tenía ninguna enfermedad mental, que no hiciera caso de calumnias ni prejuicios. Lo que pasaba es que era muy superdotado y el engranaje de las personas con mucha dotación, como él, en la adolescencia  es muy complejo), y psicólogos como Juan Antonio Álvarez García, con gran experiencia en Psicología Clínica, terapeuta y mediador familiar, que también destaca por su profesionalidad y por su calidad humana.

La madre de Enol, un joven superdotado, quiere trasmitir lo que su hijo le hizo ver, desgraciadamente comprendió muy tarde que si lo hubiera identificado de pequeño, como él le decía el último mes, estaría aquí con nosotros. Coincide con el Dr. Berché y con Iker en la importancia de la identificación precoz, ya que actuaría como una vacuna haciéndoles inmunes a críticas, calumnias y diagnósticos erróneos.

Aunque la asociación incluye a niños/as va destinada fundamentalmente a adolescentes y jóvenes, pues cuando los niños/as son detectados en la escuela, generalmente porque  son niños/as  que incordian o molestan  en la escuela,  hay muchas  asociaciones que pueden prestar apoyo. Pero si el niño/a se acopla para pasar desapercibido, y no es identificado, es entonces en la adolescencia o en la juventud cuando afloran los problemas. Dada la vulnerabilidad implícita a estas edades  y sumando que  las  personas con altas capacidades o superdotación  son hipersensibles emocionalmente, esto les hace ser altamente vulnerables al entorno que les rodea, a la opinión de las personas adultas y también a la de sus iguales. Todo ello les  ocasiona conflictos internos, dificultades académicas, emocionales, sociales, situaciones de inadaptación y motivos de sufrimiento.

En ocasiones, el abordaje de estos signos desde el sistema educativo, los servicios de salud y los servicios sociales, si no se realiza con el conocimiento de las diferencias propias de las altas capacidades o superdotación, conlleva fracaso escolar, acoso, diagnósticos psicopatológicos erróneos y toda una serie de abordajes sociales que distorsionan aún más la autoestima de la persona joven, llevándola al sufrimiento y la desadaptación.

 

OrigenReflexiones:

Ahora pienso que se podría haber evitado si hubiera crecido sabiendo que era diferente por ser superdotado identificado, no sospechándolo, pues la adolescencia le trajo ese poso de sentirse diferente, sumando prejuicios y calumnias que le injuriaron y le llevaron a sentirse mal.

Contrariamente a la creencia popular, una persona dotada puede encontrar dificultades en su carrera académica o profesional, sino también en su desarrollo social y emocional.

Considero que sobre  superdotación y altas capacidades  hay una ignorancia total, siendo yo la primera ignorante, hasta que mi hijo me lo hizo ver, a pesar de trabajar 25 años en juventud, dedicarme años a la educación, ser titulada: profesora de E.G.B., licenciada en psicología y muy motivada por el tema, ya que siempre vi que mi hijo era superdotado, pero nunca pensé que esto  podía hacerle daño. Él me decía: “¿por qué no me identificaste de pequeño mamá?”; yo le decía: “pensé que no era importante”,  y él me respondía: “no es lo mismo crecer sabiendo que eres distinto porque  procesas más rápido, por tener un CI más alto, por lo que no eres ni mejor ni peor que los demás, a pensar que eres raro o loco por ser distinto a los demás”.  Me recomendó libros de lectura y vimos juntos  documentales, y me hizo ver  que la ignorancia no era solamente mía, si no a nivel nacional. A esto sumo, lo que me aportan con su apoyo y conocimientos Iker, el Dr. Berché,  y otros profesionales.

Pienso que es un tema de integración, de justicia, de lucha contra la ignorancia, que afecta a una minoría de jóvenes, que podrían aportar mucho a la sociedad. Y deseo que nadie tenga que oír, lo que me dijeron a mí, que comento una profesora de mi hijo, que lo conocía desde pequeño, también superdotada, “otro genio que se nos va”.  

QUE NO OCURRAN MAS DESGRACIAS IRREPARABLES POR IGNORANCIA